Miguelón, Excálibur y otras joyas de Atapuerca en el MEH

El MEH, el Museo de la Evolución Humana, de Burgos es un referente a nivel internacional por conservar y guardar restos humanos de gran antiguedad. Cada pieza expuesta en sus vitrinas tiene un gran valor, pero entre ellas hay algunas que son verdaderas joyas arqueológicas, como Miguelón, un cráneo, y Excálibur, una bifaz de piedra. El problema a nivel turístico es que este tipo de restos arqueológicos no impresionan a simple vista por lo que es necesario entender cual es la importancia de estos restos antiguos que se guardan en el MEH.

Todas las piezas de las que voy a hablar están en la parte dedicada al Yacimiento de Atapuerca, es decir al nivel 0, repartidas entre sus diferentes salas: la de la Sima de los Huesos y la de Sima de los Osos.

Miguelón, el cráneo nº 5

El año que fue descubierto este craneo de Homo Heidelbergensis en la Sima de los Huesos un ciclista español triunfaba y era un orgullo para muchas personas. Por este motivo además de tener ser el Craneo nº 5, obtuvo el sobrenombre de Miguelón, como homenaje a Miguel Indurain. Este cráneo es uno de los miles de restos de cuerpos de Homo Heidelbergensis que se han encontrado en la Sima de los Huesos y es la mayor joya de Atapuerca porque su conservación es excelente. Tan bien se encuentra el crano después de medio millón de años enterrado en la Sierra de Atapuerca que es el mejor conservado de su especie en todo el registro fósil mundial.

Excálibur

Se trata de una piedra. Una bifaz de cuarcita roja que fue encontrada en la Sima de los Huesos, un lugar dentro del yacimiento de Atpauerca en el que se encontraron una gran cantidad de huesos de la especie Homo heidelbergensis. Su datación es de hace unos 500.000 años. La piedra está tallada por ambos lados y tiene la forma característica de una hacha prehistórica. El valor de la pieza está vinculado a que es una de las pruebas más importantes que sustenenta que los Homo heidelbergensis de la Sierra de Atapuerca tenian comportamientos rituales y símbolicos. 

El Craneo del Oso

Otra de las joyas de Atapuerca se trata del craneo de un Ursus deningeri, encontrada en la Sima de los Osos en 1999 y con una antiguedad de más de 400.000 años. Se trata de una de las piezas mejor conservadas de esta especie. Este tipo de osos prehistoricos de grandes dimensiones habitaba la Sierra de Atapuerca y para una mejor comprensión por parte de los visitantes cuando ha sido presentada en exposiciones temporales se ha echo junto a una recreación de un individuo adulto de la misma especie. Actualmente este cráneo casi completo de Ursus deningeri está en la exposición permanente de la Sima de los Osos en la planta 0 del MEH.

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