La estatua del Cid Campeador de Burgos

En el centro de la ciudad de Burgos, podemos encontrar una gran estatua de bronce de un guerrero montado a caballo que con su espada apunta al horizonte, desafiante, mostrando su coraje y su voluntad de llegar al final. Es la estatu del Cid Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar, un noble que en la Edad Media se atrevió a dudar de su rey y fue desterrado al exilio. Su mítica historia es conocida en toda España y ha sido llevada al cine. Por eso el Cid se ha convertido para muchos burgaleses en un icono de victoría, exito y valentía. De él se dice que fue incluso capaz de ganar una batalla en Valencia cuando ya había muerto, gracias a que sus enemigos se retiraron al verle montado a caballo.

El monumento del Cid

La estatua del Cid Campeador está situada en el centro de la ciudad de Burgos, junto al Puente de San Pablo, y frente al Teatro. Esta en la calle, por lo que el acceso es libre y gratís. Fue diseñada por Juan Cristóbal durante el regimen franquista, y fue el mismo dicatador Francisco Franco quien la inauguro en 1955. La obra de arte es enorme aunque los críticos de arte señalan que pesa más su valor simbólico que el artístico. También resulta curioso darse cuenta de que en ella más que la realidad histórica se busca la exaltación de un ideal heroico cristiano, el mito del guerrero, del caballero que lucho contra los infieles con su espada Tizona.

El monumento está situado en un pequeño jardín, y consta de un enorme pedestral de palanta cuadrangular construido con granito de varios tipos y piedra caliza. Sobre este baluarte de roca se encuentra una obra de bronze de gran detalle y casi 4 metros de altura. La escultura ecuestre incluye a la montura del Cid y al guerrero, preparado para la guerra, con una larga barba, una capa blandida al viento y equipado con su armadura. En el pedestral de piedra se pueden leer dos inscripciones que ensalzan el papel heroico del Rodrigo Diaz de Vivar.

 

Curiosidades de la estatua del Cid Campeador.

* La primera piedra del monumento la colocó un rey durante un día de eclipse solar. En realidad el proyecto de la estatua del Cid arrancó a principios del siglo XX. En 1904 se constituyó una comisión para la realización del monumento y en 1905 se puso la primera piedra. El encargado de hacer este gesto fue el rey Alfonso XIII, de la dinastia francesa de los borbones, y lo hizo el 29 de agosto de 1905, fecha en el que fue a Burgos a observar el eclipse solar.

* La postura del ginete. Si se observan las piernas del Cid Campeador, podrás ver que las lleva rectas. Esto se debe a que en la Edad Media los caballeos cristianos cabalgaban así, apoyando todo el peso del cuerpo en los estribos. Montar con las piernas dobladas, “a la jineta” era propio de los árabes.

* El equilibrio de la figura del caballo. La estatua se mantiene en pie porque es de una sola pieza y está anclada en su base, pero la anatomía y distribución del peso no es demasiado buena. La intención del autor de darle mayor dinamismo hace que este en claro desequilibrio, un caballo real en esta posición no se sostendria. También la posición de la cabeza está forazada.

* Babieca, ¿yegua o caballo? En la estatua del Cid de Burgos el guerrero cristiano va montado sobre un caballo, del que se pueden apreciar sus genitales. ¿Pero Bavieca era macho o hembra? En diferentes lugares he visto nombrado a la montura del Cid como un caballo de guerra y en otras como una yegua. No sería de extrañar que a lo largo de su vida tuviera varios caballos, aunque en el imaginario de las personas se asocie al Cid con una montura llamada Bavieca. Según la leyenda el mismo Rodrigo Díaz de Vivar, pidió que se enterarra a Bavieca con él y su mujer.

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